Tome la vaga solicitud "hábleme de comida" y reescríbala en una específica. Añade al menos una aclaración: número de opciones, fecha límite o limitación (por ejemplo, cuántas ideas y cuánto tiempo para cocinar). La respuesta está en texto plano, una o dos líneas.
Solicitudes precisas a la IAImagínese entrar a un café y decir: "Tráeme algo de comer". El camarero se confundirá: cada uno tiene gustos diferentes. Lo mismo ocurre con la IA: cuanto más vaga es la solicitud, más general e inútil es la respuesta. La mecánica es simple: la red neuronal adivina lo que quisiste decir según tus palabras. Pocas palabras, muchas conjeturas, la respuesta promedio es "para todos". Técnica: agregue tres cosas: qué exactamente, cuánto y un marco. En lugar de “cuéntanos sobre nutrición”, resulta ser “danos 3 desayunos sencillos que se puedan preparar en menos de 10 minutos”. Aparece un número, un tema y una limitación, y la respuesta inmediatamente resulta útil. Un error común de los principiantes: pedir “todo de una vez” y luego enfadarse porque se salió el agua. No tenga miedo de limitar su tema: una pregunta específica casi siempre dará una mejor respuesta que una amplia. Si no está seguro de cómo reducirlo, pregúntese: "¿Qué puedo hacer de manera realista con esta respuesta en cinco minutos?".
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